Crea una secuencia de imágenes, no una selección sin fechas
Si has fotografiado cambios en piel, pelo, orejas u otras zonas visibles, conserva varias imágenes con su fecha aproximada. Evita editar color, contraste o detalles de forma que pueda cambiar la apariencia original.
Relaciona las fotos con lo que ocurrió alrededor
- Fecha en la que observaste el cambio.
- Zona fotografiada y evolución visible.
- Consultas veterinarias relacionadas.
- Pruebas realizadas y resultados disponibles.
- Tratamientos documentados, indicando qué pauta estaba vigente en cada periodo.
No etiquetes una causa si no está confirmada
Puedes describir que una lesión apareció después de un cambio o durante una época concreta, pero evita convertir una coincidencia temporal en una alergia, infección u otro diagnóstico por tu cuenta. Mantén separadas observación y conclusión clínica.
Conserva el informe y las pruebas de la visita
Después de la consulta, incorpora el informe, resultados de laboratorio u otras pruebas generadas a la misma cronología. Si hay controles posteriores, las nuevas fotos pueden añadirse sin borrar las anteriores.
Contenido informativo y organizativo. Cuando una cuestión requiera valoración clínica, diagnóstico, tratamiento o una decisión urgente, corresponde a un profesional veterinario valorar el caso concreto.