No pierdas tiempo buscando todo el historial

Si necesitas atención urgente, contacta con el centro y sigue sus indicaciones. La documentación debe ayudarte, no retrasar la atención. Ten preparado un acceso rápido a los datos esenciales y mantén el resto del historial disponible por si el equipo lo solicita.

Datos que conviene poder recuperar rápido

  • Identificación del animal y número de microchip si existe.
  • Medicación activa según la pauta documentada.
  • Alergias, reacciones o alertas relevantes registradas.
  • Enfermedades o cirugías previas importantes si están documentadas.
  • Informes recientes relacionados con el problema actual, cuando los haya.
  • Datos de contacto de tu clínica habitual si puede aportar antecedentes.

Un acceso seguro es mejor que una cadena de reenvíos

Si tienes el historial organizado digitalmente, puedes compartir información concreta sin depender de que tu clínica habitual esté abierta o de localizar a la persona que recibió un PDF meses atrás. Conserva siempre el control sobre quién puede acceder y durante cuánto tiempo.

Después, incorpora el episodio al historial

El informe de urgencias, pruebas y tratamiento recibido fuera de tu centro habitual deben volver al historial del animal. Así tu veterinario de referencia puede conocer posteriormente qué ocurrió y qué documentación generó el episodio.

Contenido informativo y organizativo. Cuando una cuestión requiera valoración clínica, diagnóstico, tratamiento o una decisión urgente, corresponde a un profesional veterinario valorar el caso concreto.